La Pedra do Labirinto
Es un peñasco alargado de 5 m por 1,5 m, con surcos anchos y profundos alrededor de una cazoleta y con unos apéndices en la parte superior. El resto de la superficie tiene más combinaciones circulares con cazoleta en el centro y círculos sencillos, más superficiales. El motivo del laberinto es atípico en el conjunto del arte rupestre gallego: solo se conocen cinco ejemplos, todos en la provincia de Pontevedra.