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Patrimonio · Ponteareas

Castro de Troña

Un poblado castreño sobre el valle del Tea

Un antiguo poblado fortificado sobre el valle del Tea, con viviendas circulares, murallas y una pequeña capilla en uno de los yacimientos castreños más interesantes del interior de las Rías Baixas.

Viviendas circulares de piedra del castro de Troña, con una capilla al fondo
Foto: José Antonio Gil Martínez from Vigo, Spain · CC BY 2.0 · Wikimedia Commons

En lo alto de un monte de Ponteareas, en la parroquia de Pías, se encuentra uno de los poblados castreños más interesantes del sur de Galicia. El Castro de Troña conserva restos de viviendas, murallas y otras estructuras que permiten acercarse a la forma de vida de las comunidades que habitaron este territorio durante la Edad del Hierro.

Su posición elevada ofrece además una amplia panorámica sobre el valle del Tea, convirtiendo la visita en una combinación de arqueología, paisaje y paseo.

Un poblado sobre el valle

La ubicación del castro es uno de sus elementos más interesantes.

El asentamiento ocupa una posición elevada, a unos 225 metros de altitud, desde la que se domina buena parte del territorio circundante. Como ocurre con muchos poblados castreños, la elección del lugar estaba relacionada tanto con la defensa como con el control visual del entorno.

Desde lo alto se entiende mucho mejor la relación entre el poblado y el paisaje:

  • Monte
  • Valle
  • Río
  • Territorio

Hoy las vistas permiten imaginar por qué este punto pudo tener tanta importancia para sus habitantes.

Las viviendas circulares

Entre los restos conservados pueden distinguirse diferentes construcciones, sobre todo de planta circular, aunque también las hay cuadradas, elípticas y rectangulares: unas treinta estructuras en total.

Estas viviendas de piedra son una de las imágenes más características de los castros del noroeste peninsular. Los muros delimitaban los espacios domésticos y formaban parte de un poblado mucho más complejo de lo que puede parecer al observar las ruinas actuales.

Recorrer las estructuras permite hacerse una idea de cómo se organizaba la vida cotidiana dentro del asentamiento.

Murallas y defensas

El castro estaba protegido mediante diferentes estructuras defensivas adaptadas al terreno: murallas y un foso excavado en la roca, en el lado más vulnerable.

Las murallas y otros elementos de protección aprovechaban la propia configuración del monte para dificultar el acceso. La topografía era, por tanto, parte de la fortificación.

En lugar de construir únicamente grandes muros, los habitantes utilizaban la pendiente y la posición elevada como una defensa natural.

Una historia anterior a Roma

Troña forma parte del amplio conjunto de asentamientos castreños que se desarrollaron en Galicia durante la Edad del Hierro. Las construcciones que vemos hoy se remontan hacia el siglo VI a. C., y el poblado alcanzó su mayor desarrollo entre los siglos I a. C. y II d. C.

Estas comunidades construyeron poblados fortificados, trabajaron la tierra, criaron animales y mantuvieron relaciones comerciales y culturales con otros territorios. Con la llegada de Roma, el mundo castreño experimentó importantes transformaciones.

El interés de Troña está precisamente en que permite acercarse a ese periodo de la historia de Galicia en el que las comunidades locales desarrollaron sus propias formas de ocupar y organizar el territorio antes y durante la integración en el mundo romano.

Entre las piedras del castro se conserva además la Serpe de Troña, un petroglifo con una serpiente grabada en una roca.

La capilla del Doce Nome de Xesús

Una de las imágenes más curiosas del Castro de Troña es la pequeña capilla barroca del siglo XVIII, dedicada al Doce Nome de Xesús, situada dentro del propio conjunto arqueológico. Junto a ella hay un cruceiro y un atrio con grandes árboles.

Su presencia muestra cómo este espacio continuó teniendo significado para las comunidades posteriores mucho después de que el poblado castreño dejara de estar habitado. Todavía hoy se celebran romerías en enero y en agosto.

Es un ejemplo interesante de cómo diferentes épocas pueden superponerse en un mismo paisaje:

  1. Paso 1

    Castro

  2. Paso 2

    Tradición religiosa

  3. Paso 3

    Paisaje actual

La capilla también aporta una imagen muy característica al conjunto, con sus muros de piedra y las antiguas viviendas castreñas alrededor.

Un castro para recorrer caminando

Troña no es solamente un yacimiento que se contempla desde fuera. El recinto permite caminar entre las estructuras arqueológicas y descubrir progresivamente las diferentes partes del asentamiento.

El recorrido funciona especialmente bien si se hace sin prisas:

  1. Paso 1

    Acceso

  2. Paso 2

    Murallas

  3. Paso 3

    Viviendas

  4. Paso 4

    Capilla

  5. Paso 5

    Parte alta

El terreno es irregular en algunos puntos, por lo que resulta recomendable llevar calzado cómodo.

Las vistas sobre el valle del Tea

Al llegar a las zonas más elevadas aparece uno de los grandes atractivos de la visita: una panorámica amplia sobre el valle del Tea y el paisaje del interior de Pontevedra.

Es una perspectiva diferente a la de los grandes castros costeros de las Rías Baixas. Aquí no domina el Atlántico. El protagonista es el paisaje interior, con montes, bosques y valles.

Troña y el patrimonio del interior de las Rías Baixas

El Castro de Troña permite ampliar la imagen turística de las Rías Baixas más allá de la costa. Es una buena parada para quienes recorren el Condado do Tea y quieren combinar:

  • Arqueología
  • Naturaleza
  • Patrimonio
  • Paisaje vitivinícola
  • Paseos

Además, su proximidad a Ponteareas facilita incorporarlo a una excursión de un día.

Troña entre los castros de las Rías Baixas

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Una ventana a la Galicia castreña

Troña es una de esas visitas que funcionan precisamente porque no hace falta ser especialista en arqueología para disfrutarlas.

Las casas circulares, las murallas y la capilla permiten descubrir diferentes capas de la historia, mientras que las vistas sobre el valle hacen que el recorrido tenga también un fuerte componente paisajístico.

Es una buena parada para entender que las Rías Baixas también tienen un interior de montes, ríos, viñedos y antiguos poblados.

Información práctica

Localización
Pías, Ponteareas (Pontevedra)
Tipo
Poblado fortificado castreño
Entorno
Monte y valle del Tea
Elementos destacados
Viviendas circulares, murallas, petroglifo y capilla del Doce Nome de Xesús
Protección
Bien de Interés Cultural
Ideal para
Arqueología, historia, naturaleza, fotografía y paseos
Recomendación
Llevar calzado cómodo, especialmente si se quiere recorrer todo el entorno del yacimiento

Antes de ir, conviene consultar en Turismo de Galicia la información y el acceso al yacimiento. Ficha del recurso en Turismo de Galicia .

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